Producción

Yamaha Ns10m Studio: Lo bueno de lo “malo”

Casi todos los días, luego de llegar a mi casa del estudio en el que trabajo, me preparo algo para tomar, me siento en mi home studio, enciendo el amplificador de mis NS-10 y dejo que suene Spotify. Ya llevo bastante tiempo acostumbrado al sonido de estos parlantes, y si bien el mito de que suenan bastante “mal” los rodea, los puedes encontrar en el mercado de 2da mano a un precio algo elevado para la mayoría de nosotros. ¿Que tienen estos monitores que son tan deseados?

Los monitores Yamaha NS-10M Studio se remontan a 1978, donde la empresa japonesa, de la mano del diseñador Akira Nakamura, lanza el modelo al mercado del audio Hi-Fi. Y a pesar de que no tuvo mucho éxito, encontró un buen lugar en el meter bridge de muchas consolas. A partir de ese momento algunas variantes del modelo original fueron concebidas (NS10M Pro, NS10MX, NS10MC, NS10MT, entre otras). La versión de estudio (NS10M Studio), aparte de tener una configuración horizontal, sufrió un rediseño del tweeter y un cambio en la frecuencia del crossover para mejorar su desempeño. Este mítico modelo llegó al fin de su producción en 2001 debido a varios factores, entre ellos, el uso de materiales que ya no eran viables de utilizar (al igual que muchos equipos vintage ).

La música ha evolucionado mucho desde la era de “Hotel California de Eagles”, así también, la tecnología se ha desarrollado para darnos herramientas de mejor calidad y con, cada vez, menos límites. Cada sistema de monitoreo tiene su forma de mostrarte el sonido, tu mezcla o lo que estás grabando (Creo que este es un tema para otro artículo) y si bien con la tecnología podemos encontrar sistemas fullrange, ultra definidos y con una potencia asombrosa, esto es, en esencia, un arma de doble filo.

Muchas veces lo que estoy trabajando y escuchando en el estudio, suena muy bien, pero al momento de escucharlo en un sistema común y corriente, en donde finalmente los fans  escuchan a sus artistas favoritos, nada suena igual, es un desastre!. Esto generalmente es un problema de traducción entre sistemas. Entonces ¿por qué un sistema increíble, fullrange, ultra definido y con una potencia asombrosa no se traduce como debería al mundo fuera del estudio? Desde mi experiencia, creo que existen dos factores principales que podrían estar afectando la traducción:


(Sunset Sound Recording Studio, Los Angeles, California) 
  1. Te están pintando el mundo de colores: La hermosa capacidad de un sistema de darte una respuesta de frecuencia completa, y el manejo de la misma puede derivar en que todo lo que reproduces suene bien, aunque en la realidad no sea así. Por ejemplo, escuchar que una voz tiene el brillo o aire correctos, cuando en realidad la grabación es opaca; o escuchar que la batería tiene la energía correcta pero en realidad está muy débil o en un plano incorrecto en la mezcla. (¡Claro que esto me ha pasado muchas veces!).
  2. Un Eclipse: Lo que más escucho en un sistema “moderno” es como las frecuencias medias se eclipsan por las frecuencias extremas del rango audible (bajos y agudos) y muchas veces el balance de estas (Dependiendo del diseño y calidad del altavoz) es lo que más determina si el sistema puede revelarnos los detalles importantes de lo que estamos trabajando.

 En este contexto es donde los NS10 son los ganadores, y con creces. Sí, es verdad que la mayoría de los comentarios acerca de estos monitores tienen relación a lo mal que suenan, pero esto es debido a que están fuertemente cargados en las frecuencias medias, sin mucha extensión hacia las frecuencias de los extremos del rango audible, y esto los hace realmente crudos pero reveladores de la realidad. Este foco en las frecuencias medias permite modelar muy cómodamente esta área en una mezcla o escuchar detalles con un oído mucho más crítico y detallado. Debido a que la mayoría de los sistemas del consumidor tendrán en común una respuesta mayoritariamente en estas frecuencias medias, los hace el arma más deseada para muchos ingenieros de mezcla, incluyéndome.

 Ahora, esto no significa que todo suena mal al ser reproducido en un par de NS10. La verdad es que una buena mezcla, trabajada correctamente, suena bastante bien tomando en cuenta la naturaleza del altavoz. He ahí el dicho “si logras que suene bien en los NS10, sonara bien en todo lugar”.

 Al trabajar en estos monitores, todo suena más duro, más crudo, pero puedes escuchar por ejemplo, el contenido de información del bombo y el bajo en el rango superior, pudiendo trabajar la relación de estos elementos junto con las guitarras o los pianos por mencionar un ejemplo, finalmente esto te puede llevar a tener una mezcla más unida y clara. Desde mi experiencia mezclando con estos monitores, las cajas (o tambor) y las guitarras eléctricas tienden a sonar agresivas, lo que es un buen indicador de una mezcla energética y moderna. Claro que esto se da precisamente por el enfoque “medioso”. Todo lo que estoy hablando es fácil de identificar una vez se aprende a escuchar a los NS10 y claro, existe una curva de aprendizaje como en todo.

 Existe mucho debate en torno a si usar estos monitores como sistema único en un estudio o si deberían ser siempre el sistema de monitoreo alternativo y la verdad es que depende de cada uno. He visto estudios y he presenciado mezclas que se han hecho únicamente en estos monitores con resultados increíbles. Es difícil juntar la ciencia de lo correcto con la pasión empírica del arte… en fin, personalmente 80% de la música diaria que escucho es a través de estos increíbles altavoces y estoy feliz de los resultados.

 Se pueden encontrar varias opciones de altavoces centrados en las frecuencias medias en el mercado, entre ellas los Avantone Mixcubes, Acoustic Research AR18 y el resurgimiento de la empresa Auratone con los míticos 5C Super Sound Cube son algunas opciones que podrían tomar el lugar de los NS10 en un estudio. Por otro lado, los nuevos modelos de monitores de yamaha tienen cierto aire en el sonido a sus predecesores (aparte del color de los conos claro), pero la verdad es que a mi oído, no suenan parecido, solo coquetean con su legado.

 En conclusión, Los Yamaha NS10m Studio son claramente una herramienta útil y tienen cabida en todas la aplicaciones de un estudio, ya sea como monitores secundarios o una referencia absoluta. Su sonido característico, por los materiales, diseño y enfoque los hace especiales y muy demandados por muchos ingenieros buscando mejorar la traducción de su trabajo al mundo del consumidor fuera del estudio.

Josue Catalán

Josue Catalán

Ingeniero en Sonido dedicado a la producción discográfica/musical.
Certificado por Avid y pupilo de Barry Sage, tiene creditos con Gloria Simonetti, Jano Letelier, Dani Ilabel, entre otros.Estudió con Joe Chiccarelli técnicas de grabación y mezcla.
Web: www.josuecatalan.com
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